10 de Julio del año 2017

Ahora 2.413 hogares cuentan con una vivienda reconocida

– El proyecto de Reconocimiento de Edificaciones es la actuación por medio de la cual el curador urbano, declara la existencia de viviendas que se ejecutaron sin obtener licencias de construcción.

– Las edificaciones reconocidas, se caracterizan por ser aptas de acuerdo con el Plan de Ordenamiento -P.O.T-, tener escritura pública o título de propiedad y pertenecer a los estratos 1, 2 y 3.

La Alcaldía de Medellín a través del Instituto Social de Vivienda y Hábitat de Medellín -ISVIMED-, entregó el 10 de julio 1.535 resoluciones de reconocimiento de edificación, los planos aprobados por la Curaduría Urbana y la nomenclatura expedida por la Oficina de Catastro Municipal que benefician a 2.413 hogares de las comunas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 13 de Medellín.

El proyecto de Reconocimiento de Edificaciones es la actuación por medio de la cual el curador urbano, entidad competente para expedir licencias de construcción, declara la existencia de viviendas que se ejecutaron sin obtener tales licencias, siempre y cuando cumplan con el uso previsto por las normas urbanísticas vigentes y que la edificación se haya concluido, como mínimo, cinco años antes de la solicitud de reconocimiento.

Gracias a que sus propietarios entregaron todos los documentos requeridos, la construcción no supera los dos pisos de altura y el inmueble está destinado para vivienda y no para uso comercial, estas viviendas pudieron ingresar al proyecto de Reconocimiento de Edificaciones.

Con la entrega de las resoluciones, cada familia beneficiaria tendrá el insumo necesario para realizar el proceso de Reglamento de Propiedad Horizontal –RPH, la individualización de matrículas inmobiliarias y porcentaje del derecho, la valorización de la propiedad en términos comerciales, la habilitación de los predios reconocidos para acceder a las conexiones de acueducto y alcantarillado de manera legal y la actualización de nomenclatura en el predio.

La inversión de este proyecto corresponde a un recurso humano, logístico y gastos de curaduría por valor de $600 millones, con un costo aproximado de $800.000 por cada trámite.